Se fortaleció la capacidad de Bogotá–región para orientar su acción internacional de manera más estratégica, articulada y sostenible, mejorando su posicionamiento en el escenario global en el contexto de recuperación post-COVID-19.
Se contribuyó a la consolidación del Marco de Actuación Estratégica Bogotá Global, dotando a la ciudad de una hoja de ruta más clara para la internacionalización, basada en seis ejes prioritarios que permiten alinear esfuerzos, aprovechar fortalezas y potenciar oportunidades.
Se avanzó hacia un modelo de gobernanza más sólido para la acción internacional, estableciendo las bases de una transición institucional desde esquemas flexibles de coordinación hacia estructuras más formales y estables, lo que mejora la coherencia, sostenibilidad y efectividad de la gestión internacional de la ciudad–región.